Valencia 32
Me gusta su piercing leporino y ese extraño pelo naranja que a veces frisea con pequeñas coletas.
- ¿Por qué me has traído aquí dos horas antes que a los demás?.
- Anoche dormí con Olga, pero fue una noche extraña. Ella cantaba esa canción que tanto le gusta, "Aleluya", y me acariciaba. Pero había algo por aquí. Mira dentro de la mochila.
- ¿Esa bolsa vacía estaba llena de las pastillas nuevas?. Entiendo que no pudiérais dormir.
- Yo sí que dormí. Olga me despertó quinientas veces. Además por aquí hay muchas ratas.
- ¿Cómo sabes que a mí no me dan miedo las ratas?
- Por tus labios. No tienen marcas, no han temblado nunca. Nunca has tenido miedo. Por eso quiero follar contigo.
- ¿Y por qué piensas que voy a dormir contigo esta noche?.
El local es pequeño y oscuro. Hay muchos ladrillos apelmazados y sacos de cemento. Me siento en un rincón y esparzo comida a mi alrededor. Las ratas aparecen y caen en la jaula que les tenía preparada. La del pelo naranja ríe. Nos besamos.
Después llega el resto de la gente. Ya no hay problemas para usar el baño, ya no hay ratas. Ya nadie va a confundir las rayas que hemos preparado con un matarratas. Son rayas de química. Puro placer.
- ¿Confundir esto con un matarratas?, No blasfemes, dice riendo el del pelo largo.
- Con esto no duermes hoy, añade.
- ¿Lo dices por la droga o por tu polla?.
- ¿Cómo sabes que la primera vez que hice el amor se oían las ratas de fondo?.
- Cuando tocas mi nuca veo muchos de tus mundos.
- ¿Tú también has ido con el del pelo largo?.
- ¿Recuerdas cuando estudiábamos química en el colegio?.
- La valencia y el peso atómico.
- Sé que tú tienes.
- ¿Sabes lo que es?
- Valencia 32. Mejor que la ketamina. Por eso quiero. Todo lo que puedas.
Días después suena el teléfono del chico del pelo largo. Tiene una canción: "Aleluya". Él aún está desnudo junto a nosotras. Llevamos así cientos de horas. Alguien le pregunta que dónde se mete. Él no puede ni hablar. Sonríe. Hunde su lengua en mi sexo. La del pelo naranja le acompaña.
Valencia 32. Voy a correrme una vez más.


